martes, 1 de julio de 2014

Lo que no debo leer

Acepto que nunca había leído una novela de Anne Rice... no lo vuelvo a hacer.

Hace poco, acaso un mes o mes y medio, me encontré varios PDFs de la escritora en mi colección digital. Abrí el archivo de La momia y leí unas tres o cuatro páginas. El comienzo estaba bien; un arqueólogo descubría una tumba nueva y su sobrino, un interesadote y alcohólico apostador, le presionaba para conseguir parte del dinero de la herencia. Estaba el tema nadando en intereses míos. Dije -De ahogados al río- y seguí leyendo la novela hasta la última página digital.

¡Oh sorpresa! La historia se torna en un ir  y venir de celos y romance entre Ramsés (EL MALDITO) y la hija del arqueólogo. Sólo falto que Ramsés brillara como los vampiritos de la saga Crepúsculo, de la "escritora" Stephenie Meyer. !Oh, pero brilla! Bueno, no brilla por la gran cantidad de productos metrosexuales que cubren su piel como la del afeminado Edward Cullen, pero sí tiene un brillo mágicamente atractivo.

Si bien la novela de Rice es anterior a la saga de Meyer, resulta casi imposible sentir las arcadas producidas por tanta miel existente en un lugar en donde debe de haber terror y sangre.

Recomendaría quemar todos los libros de Rice y de Meyer pero no faltaría el tarugo que me etiquetara de Nazi quemando libros judíos, aunque haya sangre judía en mis venas. Por lo tanto, mi consejo es que, si usted ya leyó a ambas escritoras y le gustaron: Dese un tiro. Si sólo ha leído una y la ha disfrutado: Lea a la otra y siga los pasos del primer consejo (el de darse un tiro. Lo repito porque, seguramente, ha de ser usted muy bestia). Si leyó alguna de las dos y no le gustó: No lea a la otra autora. Si no ha leído a ninguna: Vaya a una librería y pida que le den cualquier libro que no se de esas "escritoras".


lunes, 23 de junio de 2014

Ilustrado

Ilustrado, sí. Y no sólo de pensamiento sino, también, digitalmente. Poco a poco se va notando el avance y el desarrollo de "ojo".


Cementerio


Patio

Nuestro señor Cthulhu


Angel de piedra

Look at all the fhtagns I give...

Se describe solo.

lunes, 28 de abril de 2014

Siguiendo.

Continuando la práctica de ilustración digital, ahora me fui por algo arquitectónico. Ya pensando mejor los trazos, pude hacer algo más definido y con mejores iluminaciones. Son las tres últimas etapas. Sólo puse más colores, arreglé grietas y un piso que se notaba algo aguachinado.  











lunes, 14 de abril de 2014

De Arte digital a Satanás Opina

Los meses siguen pasando y los proyectos avanzando.


Satanás Opina va viento en popa como viento que sale de pompa. Ahora, para complementar las historias, he decidido comenzar a practicar el arte de la ilustración digital. Si tengo una letra espantosa, dibujo no mal pero sí distinto, la ilustración digital ha sido un reto. Ana me ha ayudado mucho compartiéndome a ratitos porciones de su sapiencia. Muestro las primera imágenes que he realizado:

Ilustración de humano asustado
Primera ilustración de un ser vivo: Humano.

Segunda ilustración: una columna de mármol negro con picos en la base.

Tercera ilustración: Caverna. Ya se le insertaron las dos imágenes previas.

Sorprendentemente, el resultado fue de mi total agrado. Claro que tiene muchos detalles en los que aún he de trabajar. Lo que realmente me enseñó este tipo de trabajo fue que puedo hacer lo que yo quiera, ahora sólo falta que quiera hacer todo lo que pueda; voy a hacerlo.
Finalmente, pudimos editar el primer video con Satanás frente a la cámara. Aprovechando que mis señores padres andan de activistas, les entrevistamos en el minúsculo estudio de Satanás Opina. La entrevista fluyó rápida y eficazmente. De igual manera, mis padres fueron entrevistados en una estación de radio y fue una excelente oportunidad de utilizar mis tres cuentas de twitter para divertir a la gente. ¡Cómo me gusta hacer reír a las personas! Cuando logro que alguien ría, me siento menos infeliz. Así como hay gente que es amargada y goza haciendo a los demás miserables, conmigo pasa lo contrario. Dejo también el video que hicimos para satanasopina.com 





jueves, 10 de abril de 2014

Restaurando a mi madre.

Mi madre, que es muy mona, subió a su FB una imagen de cuando era una niñita. La foto, como era de esperar, ha sufrido el paso de los años; arrugada, sucia, con pequeños pedazos levantada, etcétera. Mi labor, que se vio inspirada por mi amor al Photoshop, requirió a penas unos cuantos minutos. Me encanta la labor de restauración fotográfica por medios digitales. Creo que lo podría hacer gratis. Espero que mi familia me pase todas las fotos digitalizadas que existan de nuestra familia. 

Foto original.

Foto retocada

Foto coloreada
A quien conozca a mi madre, podrá darse cuenta de que no ha cambiado tanto.

lunes, 24 de marzo de 2014

Trigésimo segundo aniversario "luctuoso" de la Cineteca Nacional.

Hoy, hace treintaidós años, ocurrió el incendio que terminó con la antigua Cineteca Nacional de México.


La antigua Cineteca, que es como se le conoce hoy en día, estaba ubicada en la actual cede del Centro Nacional de las Artes (CNA) que se encuentra en la esquina de la Avenida Río Churubusco y la Calzada de Tlalpan. Con una corta vida, el veinticuatro de marzo de mil novecientos ochentaidós, estalló en llamas. Podrías contarles la historia oficial pero les resultará más fácil apegarse a lo que cuentan los libros y la mayoría de las páginas de internet. Yo prefiero contarles las versiones que he escuchado directamente de varios sobrevivientes; los revisadores fílmicos que están a mi cargo y que tienen ya más de treinta años laborando en la preservación fílmica de ésta noble institución.

Irma, mi madrinita, trabajaba en aquellos años en la dulcería de la antigua Cineteca. Me contó que se escucharon varias explosiones y luego comenzó el fuego. Que, según creen todos los trabajadores que estuvieron presentes, fue provocado directamente por gente de la presidencia. También se cuenta que Margarita López Portillo, hermana del presidente José López Portillo, a la que se le creó el comité Radio, Televisión y Cinematografía para que pudiera controlar los medios, era una persona de lo más corrupto que sustraía a voluntad películas para verlas en la comodidad de su casa; cintas que jamás volvieron (cosa que tampoco me es tan ajena; en la administración de Paula Astorga, la directora pedía películas al acervo sin salidas oficiales. Siempre me negué, pero poco importa la opinión y deseos de un empleado honesto ante la gran corrupción que inunda nuestre institución.) . Otras fuentes aseguran que Margarita mandó a provocar el incendio para desaparecer pruebas de los abusos que cometió en su cargo. Existe, también, la creencia de que la presidencia ordenó incendiar la Cineteca para desaparecer varios e importantísimos rollos… de los que se habla en el documental de “Los rollos perdidos”.

Como fuera, ese lunes no se presentaron a trabajar la mayoría de los jefes, de los directores ya ni hablar. El día transcurría normal hasta que, a las 18:30 horas, cuando se proyectaba La tierra de la gran promesa (Andrzej Wajda, Polonia, 1974), se escucharon varias explosiones. Después vino el humo, que fue seguido por grandes llamas durante más de dieciséis horas. Cuentan los revisadores que, aunque la versión oficial haya sido de menos de tres muertos, vieron cómo muchas personas se quedaban envueltas entre las llamas y otras eran aplastadas entre los escombros. Mis revisadores estiman más de veinte muertes. De los miles de rollos que se perdieron, en la actualidad, seguimos encontrando latas con vestigios de haber sobrevivido al incendio.


Uno de los mayores problemas fue que había material de nitrocelulosa mezclado con acetato y poliéster. El film de nitrocelulosa, al que se le conoce normalmente como “nitrato”, es altamente volátil e inestable; al encenderse libera su propio oxígeno, creando unas llamas incontrolables de varios metros. Nada apaga los rollos de dicho material; ni sumergiéndolos en agua.


jueves, 13 de marzo de 2014

Los días pasan y los proyectos de acumulan.

Sin embargo, encontrarme a diario unos  obligados minutos para escribir me ha ayudado mucho. Dejo de lado las cosas que me parecen negativas, tengo más energía.

 Las actitudes que tiene cierta gente, y que yo no ando con un humor como el suyo, me han hecho ver lo sin ley que está este país. La noche del martes, un viejillo taxista se pasaba el alto, a dos kilómetros por hora, hasta quedar sobre las líneas del paso peatonal. Yo, incrédulo, me asomé por la ventanilla del copiloto y le dije a un buen volumen “¿Qué haces?”. Sólo pude ver manoteo dentro del carro. Me vi obligado a pasar por detrás del taxi y, cuando lo hacía, solté un manotazo sobre la luna trasera del Corsa en cuestión y se asomó de la ventanilla la cara de un viejito Duvalín®, es decir con vitíligo. Comenzó a proferir unas mentadas tan simples que más risa inspiraban a enojo. EL anciano, seguro descendiente de léperos, arrancó y dio una mala vuelta en U para retomar avenida Churbusco, rompiendo nuevamente varios puntos del reglamento de tránsito. Al pasar de nuevo frente a nosotros no fue para más que decir “¡Güebos!”


Llegando a casa, Chirpa, también conocida como das infernalische dachshund, comenzó a agitarse cada vez más y más. Los ladridos ya eran campanazos en los tímpanos; las uñas ya habían dejado en mi piel surcos que a la orilla se rodeaban de ligeras montañas inflamadas y rojas, hinchadas por la alergia; las caras ya estaba cubiertas de arañazos. Tuve que mandarla a su cuarto y hablar con ella. De chiripa quizá, la perra entendió y se calló.

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